La decantación cumple dos funciones principales:
1. Oxigenación (Para Vinos Jóvenes o Tannicos)
- Libera aromas: Al entrar en contacto con el oxígeno, los compuestos volátiles del vino se activan, intensificando sus notas frutales, especiadas o terrosas.
- Suaviza los taninos: En vinos jóvenes y potentes (como un Cabernet Sauvignon o un Malbec), la aireación reduce la astringencia, haciendo que el vino sea más redondo y agradable al paladar.
2. Separación de Sedimentos (Para Vinos Añejos)
- Los vinos con más de 8-10 años de guarda (como un Rioja Gran Reserva o un Burdeos antiguo) suelen desarrollar sedimentos (tartratos y partículas sólidas).
- El decantador filtra estos residuos de forma natural, evitando que lleguen a la
¿Cómo Usar un Decantador Correctamente?
Paso 1: Elige el Momento Adecuado
- Vinos añejos: Solo necesitan 10-30 minutos (para no perder su complejidad aromática).
- Vinos jóvenes/tánicos: Decántalos 30 minutos a 2 horas antes de servir.-
Paso 2: Prepara la Botella
- Abre la botella con cuidado y retira el cápsula y el corcho limpiamente.
- Si es un vino añejo, mantenla erguida 24 horas antes para que los sedimentos se depositen en el fondo.
Paso 3: Vierte el Vino en el Decantador
Para vinos con sedimentos:
- Usa una vela o linterna detrás del cuello de la botella para ver el líquido.Vierte lentamente en un movimiento continuo hasta que notes que los sedimentos llegan al borde. Detente ahí.
- Para vinos jóvenes: Puedes verterlo de manera más rápida para favorecer la oxigenación.
- Usa una vela o linterna detrás del cuello de la botella para ver el líquido. Vierte lentamente en un movimiento continuo hasta que notes que los sedimentos llegan al borde. Detente ahí.
Paso 4: Sirve y Disfruta
- Una vez decantado, sírvelo en copas adecuadas y prueba su evolución cada 15-30 minutos. ¡Notarás cómo cambia!
¿Qué Vinos NO Deben Decantarse?
- Vinos muy viejos y delicados (como un Pinot Noir añejo), que pueden "agotarse" rápido.
- Vinos blancos y rosados jóvenes (salvo algunos Chardonnay con crianza).
-
Espumosos (perderían burbujas).
Conclusión: La Decantación Marca la Diferencia
Un buen decantador no es solo un accesorio elegante, sino una herramienta que mejora la experiencia del vino. Ya sea para ablandar taninos, eliminar impurezas o simplemente disfrutar de un ritual centenario, dominar esta técnica te permitirá sacar el máximo potencial a cada botella.